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31 de diciembre de 2011

Futuro


Nuestras ilusiones ahora no son más que escombros cubriendo los momentos que nunca sucedieron.
Ahora los lugares que imaginamos están sumergidos en nuestros recuerdos como el triste futuro que nunca llegó. Todo lo que siempre planeamos no son más que cenizas que pasean sin rumbo alguno en el viento,
nuestro tiempo nunca fue, y nunca será.
Sólo queda olvidar lo que no fue, y recordar lo que pudo suceder.

31 de marzo de 2010

Ángeles negros.




Ángeles oscuros, ángeles no tan buenos. Te persiguen y no te queda otra salida que escucharlos, te envuelven, te dominan, te confunden, te dejan irreconocible. 
Te ves al espejo y no sabes si eres tu o simplemente es un disfraz.
Puedes colocar tu mano, pero ten por seguro que ningún hombro la sentirá.
Puedes gritar pero nadie te escuchará.
Será muy tarde cuando te des cuenta que ya es demasiado tarde.
Estarás solo cuando te des cuenta que estás demasiado solo.
¿Quién te escuchará? 
No confíes en ellos.

25 de febrero de 2010

In Extremis II




Apenas puedo ver por el resplandor del sol,
apenas puedo darme cuenta que no es así,
casi no puedo ver que esa no es la razón.

Puedo ver que estás allá, ahora te capto
Veo la sedición, más clara que nunca.

No pretendas ocultar tu seducción,

ella es todo tu poder,
cuando se hace parte de ti, no puedes ocultarlo.

Apenas puedo pasarla por alto,
apenas puedo dejar de ver tu halo;
casi esculpes mi mente con tu tentación.

Cada vez estas más cerca de mi,

me atraes, me hipnotizas, estoy tendida a tus pies.

Y no hay nada que pueda hacer para evitarlo, he sido marcada.


Apenas pude ver que es así,

Ya siento el calor.

Y veo tu verdadera cara.

24 de febrero de 2010

In extremis I

Cuando la luna sea la única que nos vea

y sin embargo nosotros no a ella.

Cuando el sol esté tan cerca como para extrañarlo

y el frió sea imposible de comprar.

Cuando mis hijos deseen no haber nacido,

y no haya vuelta atrás; yo desearé haberte escuchado.

29 de noviembre de 2009

No lo intenten en casa.

Digamos que esto fue pura idea mía, un auto-reto para probar mi capacidad como la pseudo-escritora que considero soy, ya que desde hace días he estado sin inspiración, pasando por esa crisis por la que deben pasar todos los escritores de vez en cuando. Además del hecho que he perdido por completo mi capacidad para usar metáforas. Así que decidí describir una situación, no cualquier situación, sino sexo. Créanme que no es fácil sobre todo por el hecho de que soy más virgen que el aceite de oliva, aunque si fue bastante entretenido. P.D: NO tomen en cuenta el titulo, era para captar sus atenciones, ¡HÁGANLO!


Llega a mi puerta como si lo hiciera por primera vez,
con mirada tímida y traviesa que la oscuridad no puede ocultar y él no puede evitar, y aunque no se da cuenta del rubor de sus mejillas, y yo no las puedo ver, se que están ahí, tal y como la primera vez.

Su paso temeroso y discreto, me recuerda las gotas de lluvia en mi piel,
y me causan la misma sensación, pero se siente aún mejor.

Desnuda a merced de la lluvia, esperando mojarme y sin ninguna razón para dejar de hacerlo.

Lo veo ahora perfectamente hermoso, tal y como la primera vez, cuando mis ojos conocieron el significado del amor.

Cada vez más cerca de mi, y "Hola" es al parecer lo único que puede decir, tal y como la primera vez.

Mis labios, solo desean los suyos, y no son capaces de formular palabras, son analfabetos, solo quieren besar.

Lo toco y me toca, nos tocamos. Y nuestras pieles ahora son solo una.
Mi aposento ahora es suyo también.

Delicado y suavemente sosteniendo mi cabeza, mirándome con sus ojos color fuego, cara a cara, aún mas cerca; siento su respiración, que me quema, me hace aún más adicta a él, mucho más.
 
Lo puedo oler y saborear, y ahora lo deseo más. Saboreando su olor a gloria, me doy cuenta que su pecho -tan cerca del desnudo mio- está a punto de explotar, suena a amor en su mayor exponencia.

Punzante y cortante, hasta el corazón acelerado, tal y como la primera vez.

Suspira, y eso es suficiente para mi, no necesito palabras.


Por un segundo pierdo el control, y en el otro sus labios rozan lo míos tímidamente, tal y como si fuera la primera vez.



La timidez duró muy poco, la lluvia comenzaba a mojar, su lengua persiguiendo la mía, como juegos de niños pero sin tanta inocencia.

Sus labios tan suaves como los recordaba, empiezan a jugar con mi cuerpo, arriba y abajo, cuello, y aún más abajo.

En un momento de claridad notamos que su ropa está de más, la comienza a quitar y mi respiración se hace más fuerte; un gemido es suficiente para distraerlo, y sus labios regresan a mi, como si de años se tratara la última vez que lo hicieron.
Somos uno solo ahora mismo, piel con piel, ganas y soledad.

¡Soledad de dos!


Otra vez frente a frente conmigo, siento todo lo que una vez soñé y lo deseo ahora más que la primera vez.

La lluvia ha llegado de nuevo.

Y finalmente sus ansias entierran las mías, y mis manos barren su espalda, sin intención de soltarla, y lo hace de nuevo, y lo vuelve a hacer. Y de nuevo recuerdo los juegos de niños.

Subir al cielo y bajar de nuevo.

El dolor no puede lastimarme, el dolor solo me enseña.

Sostiene mi espalda y me une a su pecho, no es posible estar más cerca, siento un espasmo al tocarlo, tal y como la primera vez.
 
Sus labios comienzan a regresar a los míos, haciendo varias paradas tímidamente me besa, tal y como la primera vez, me abraza, suspira, sonríe.

Y recuerdo todos nuestros momentos, recuerdo que tengo uno nuevo que recordar,

nuestra primera vez.

13 de octubre de 2009

Error

El principio de este cuento de terror,
un cuento que marcó mi corazón;
que estaba lleno de amor y ahora sólo conoce el dolor.
Este cuento del que tú y yo fuimos protagonistas,
el error más erróneo.
El cuento sin final feliz.